Estos sistemas de almacenamiento de líquidos profesional ofrecen una solución robusta y totalmente homologada para la gestión de líquidos procedentes de la descontaminación. Como aceites, anticongelantes, limpiaparabrisas, líquido de frenos, gasolina, diésel, etc. Su principal ventaja técnica es la construcción íntegra en acero rígido de gran espesor, lo que garantiza una protección superior contra impactos en comparación con las láminas de chapa convencionales.
Gracias a su diseño de doble pared real, el depósito actúa como su propia contención, eliminando la necesidad de instalar cubetos de retención adicionales y optimizando el espacio en el CAT. La versatilidad es clave en esta gama, ofreciendo capacidades que oscilan entre los 500 y los 50.000 litros, con diversas formas, tamaños y colores para adaptarse a cualquier instalación.
Cada unidad está provista de múltiples puntos para el llenado, vaciado y ventilación, además de contar con sistemas de seguridad avanzados como alarmas (mecánicas o a batería) para exceso de llenado, bajo nivel o rotura. Para la gestión de combustibles, existe la opción de incorporar surtidores para diésel o gasolina con contador, filtro y armario metálico protector, asegurando un control total y seguro de los fluidos recuperados.









